Minuto 38 de un partido de cadetes. Vamos 61-63 abajo. El base rival nos roba en medio campo y se va solo hacia la canasta. Dani, nuestro escolta, llega por detrás, le agarra del brazo y el árbitro pita. Dani abre los brazos, le suelta algo que no debería y suena un segundo silbato. Diez segundos después, Dani camina hacia el vestuario.
En el banquillo alguien pregunta lo que pregunta todo el mundo: «¿Pero no llevaba solo tres?». Llevaba tres, sí. El nombre de Dani me lo invento; la jugada la he visto en muchos pabellones. Y se explica entera con el reglamento, que distingue cuatro tipos de falta y castiga cada una de forma distinta. Todo lo que sigue sale de las Reglas Oficiales de Baloncesto de la FIBA, las que se usan en España en las competiciones federadas, de los artículos 33 a 41.
Índice
Las cuatro faltas de un vistazo
| Falta | Qué es | Castigo | ¿Cuenta para las cinco? |
|---|---|---|---|
| Personal | Contacto ilegal con un rival | Saque; tiros libres si tiraba o si el equipo ya está en bonus | Sí |
| Técnica | Conducta sancionable sin contacto | 1 tiro libre y se sigue desde donde se paró | Sí |
| Antideportiva | Contacto que cumple alguno de los criterios del artículo 37 | 2 tiros libres (o los del lanzamiento) y saque en pista de ataque | Sí |
| Descalificante | Conducta flagrantemente antideportiva | Expulsión inmediata, más el mismo castigo que la antideportiva | Deja al jugador fuera del partido |
Falta personal: la del día a día
Es cualquier contacto ilegal con un rival: empujar, agarrar, cargar sin estar en posición, bloquear moviéndose. Lo que pasa después depende de dos cosas.
Si el jugador que la recibe no estaba tirando, su equipo saca de banda. Si estaba tirando y la canasta entra, vale y se le da un tiro libre adicional; si falla, lanza dos tiros libres, o tres si era un triple.
La segunda cosa son las faltas de equipo. Cada cuarto, el marcador cuenta las faltas que hace cada equipo. Con cuatro, el equipo entra en bonus: a partir de la quinta, cada falta personal se castiga con dos tiros libres aunque el jugador no estuviera tirando. Las prórrogas cuentan como parte del cuarto periodo, así que no se empieza de cero.
Falta técnica: la que se pita sin contacto
La técnica castiga la conducta, no el choque. Protestar de malas maneras, no hacer caso a un árbitro, colgarse del aro, retrasar el juego o fingir una falta después de haber recibido el aviso correspondiente. Se le puede pitar al jugador en pista, al entrenador o a cualquiera del banquillo.
El castigo es un tiro libre, que puede lanzar cualquier jugador del equipo rival que esté en pista, y el partido sigue desde donde se interrumpió. Aquí cae el primer tópico: la técnica no da la posesión al rival. Eso era así hace unos años, y hay mucha gente que todavía lo espera.
El segundo tópico es que la técnica «no cuenta». Sí cuenta: suma para las cinco faltas del jugador. Y dos técnicas suponen la descalificación, lleve las faltas que lleve. El entrenador principal se va a la calle con dos técnicas por su propia conducta, o con tres si alguna de ellas se la pitaron por lo que hizo su banquillo.
Falta antideportiva: lo que cuenta es la acción, no la intención
Mucha gente cree que la antideportiva es una personal «con mala idea». El reglamento no pide que el árbitro adivine intenciones. Da una lista de situaciones concretas. Es antideportiva cuando:
- el defensor no intenta jugar el balón de forma legítima;
- el contacto es excesivamente duro, aunque se intente jugar el balón;
- el defensor frena al rival con un contacto innecesario en plena transición, para que su equipo no pueda salir al contraataque;
- el contacto llega por detrás o por un lado a un jugador que corre hacia canasta sin nadie entre él, el balón y el aro;
- en los dos últimos minutos del partido, el defensor comete falta sobre un atacante cuando el balón todavía está fuera, a punto de sacarse.
El castigo pesa: dos tiros libres (o los que tocaran por el lanzamiento) y, además, la posesión, con saque desde la línea de saque en la pista de ataque. Dos antideportivas descalifican al jugador. Una antideportiva y una técnica, también.
Falta descalificante: directo al vestuario
Se pita ante conductas claramente inaceptables: una agresión, un golpe, un insulto grave, salir del banquillo cuando hay una pelea en pista. El jugador tiene que irse al vestuario y quedarse allí hasta el final, o marcharse del pabellón. El rival recibe lo mismo que en una antideportiva: tiros libres y saque en campo de ataque.
¿Cuántas faltas puede hacer un jugador?
En FIBA, cinco, sumando personales, técnicas y antideportivas. En la NBA, seis, y allí las técnicas van por otro contador. Por eso quien ve mucho baloncesto americano se equivoca con la cuenta en un partido de liga federada.
Volvamos a Dani. Llevaba una falta cuando llegó el contraataque. El agarrón por detrás a un jugador solo hacia canasta es una antideportiva de manual: dos. La protesta, técnica: tres. Tres faltas en el acta, pero una antideportiva más una técnica, y esa combinación descalifica. El árbitro aplicó el artículo al pie de la letra.
La cuenta que deberías hacer en el banquillo
Lo que me interesa de esa jugada es lo que costó. Si Dani deja pasar al base, el rival probablemente anota dos puntos. «Probablemente» porque no sé qué porcentaje tiene ese chaval en bandejas solo, y en cantera casi nunca hay datos para saberlo. Con la antideportiva, el rival tira dos tiros libres y luego saca en campo de ataque. Si mete los dos, ya son los mismos dos puntos que la bandeja, y encima tiene otra posesión. Salvo que sea malísimo desde la línea, la falta por detrás sale más cara que la canasta. A eso súmale perder a tu escolta en los últimos dos minutos.
La decisión que saco de aquí es concreta y se trabaja entre semana. Con tus jugadores, deja claro que un contraataque perdido se concede, sin agarrar a nadie por detrás. Y si quieres hacer falta para parar el reloj al final, que sea con el balón ya dentro de la pista, nunca con el rival preparando el saque: en esos dos últimos minutos, esa falta es antideportiva. Y la protesta, en silencio. Esa técnica fue la que sacó a Dani del partido.
