Un triple doble es un partido en el que un jugador alcanza diez o más en tres de las cinco categorías estadísticas principales: puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones. No tienen por qué ser puntos, rebotes y asistencias, aunque casi siempre lo son. Línea real: Russell Westbrook promedió 31,6 puntos, 10,7 rebotes y 10,4 asistencias en la temporada 2016-17 de la NBA.
Hasta aquí la respuesta. Lo interesante viene después, cuando uno se pregunta por qué unas categorías cuentan y otras no, y qué te está diciendo de verdad esa línea del acta.
Índice
¿Qué estadísticas cuentan para un triple doble?
Cinco, ni una más. Son las cinco categorías acumulativas que registra el acta oficial para un jugador de campo.
| Categoría | Umbral | Por qué llega o no llega a 10 |
|---|---|---|
| Puntos | 10 | La más fácil. Cualquier titular con minutos y dos o tres acciones la alcanza. |
| Rebotes | 10 | Fácil para interiores; para un exterior implica ir al tablero contra su rol natural. |
| Asistencias | 10 | Depende de que otros metan. Es la única que no controlas del todo. |
| Robos | 10 | Casi imposible. Diez robos en un partido es de por sí una barbaridad histórica. |
| Tapones | 10 | Igual de excepcional, y encima concentrado en dos o tres puestos. |
No cuentan los triples anotados, ni los tiros libres, ni los minutos, ni las faltas recibidas. Es la confusión más habitual: meter diez triples no es un triple doble, es una noche de tiro. Y las pérdidas tampoco cuentan, que es justo el problema del que hablo más abajo.
¿Qué es un doble doble y qué es un cuádruple doble?
| Nombre | Qué exige | Cada cuánto se ve |
|---|---|---|
| Doble doble | 10 o más en dos categorías | Varios por jornada. Un pívot titular lo firma con normalidad. |
| Triple doble | 10 o más en tres categorías | Raro, pero se ve en una temporada NBA con cierta frecuencia. |
| Cuádruple doble | 10 o más en cuatro categorías | Cuatro reconocidos en toda la historia de la NBA. |
| Quíntuple doble | 10 o más en las cinco | Nunca ha ocurrido en la NBA. |
Los cuatro cuádruples dobles son de Nate Thurmond (1974), Alvin Robertson (1986), Hakeem Olajuwon (1990) y David Robinson (1994). El matiz que casi nadie añade: la NBA no registró robos ni tapones como estadística oficial hasta la temporada 1973-74. Cuántos cuádruples dobles hubo antes de esa fecha no se puede saber, y quien te diga un número se lo está inventando.
¿Quién tiene más triples dobles en la NBA?
Russell Westbrook. El 11 de mayo de 2021 superó los 181 de Oscar Robertson, que aguantaban desde 1974. Su cuenta ha seguido creciendo después, así que si necesitas la cifra exacta cógela de su ficha en NBA.com o en Basketball-Reference: cualquier número que escriba aquí envejece mal.
Los otros dos datos que sí quedan fijos:
- Robertson promedió triple doble en la temporada 1961-62: 30,8 puntos, 12,5 rebotes y 11,4 asistencias.
- Westbrook lo ha promediado en cuatro temporadas: 2016-17, 2017-18, 2018-19 y 2020-21.
- El más rápido lo firmó Nikola Jokić el 15 de febrero de 2018 ante Milwaukee: 14 minutos y 33 segundos.
¿Se ven triples dobles en la Liga Endesa?
Muy pocos, y antes que de talento es un asunto de aritmética. En FIBA se juegan 40 minutos y en la NBA 48: un 17% menos de partido. El ritmo europeo baja las posesiones por equipo, y con menos posesiones hay menos rebotes y menos pases de canasta que repartir. Añade el reparto de minutos: en la ACB es infrecuente que un jugador pase de 33 o 34, mientras en la NBA una estrella se planta en 38 sin que nadie parpadee. Menos tiempo, menos posesiones y menos minutos por jugador: el triple doble en Europa exige una eficiencia por minuto que en la NBA no hace falta.
Un aviso sobre las cifras que vas a encontrar. La ACB publica el acta de cada partido en acb.com, pero no mantiene un contador histórico de triples dobles equivalente al de la NBA. Las listas que circulan son recuentos hechos por aficionados y no coinciden entre sí. Si citas un número de la Liga Endesa, di de dónde lo has sacado.
¿Por qué un triple doble no siempre significa un buen partido?
Porque dos de las tres columnas se pueden inflar sin jugar mejor.
El rebote defensivo sin oposición. Cuando el rival falla con el ataque ya replegado, ese balón cae solo. Si el interior tiene la costumbre de cedérselo al exterior que va a subir el balón, ahí hay dos o tres rebotes por partido que no son un rebote disputado. En el acta pesan lo mismo.
La asistencia del anotador local. La asistencia no es una jugada objetiva como el rebote: la decide una persona en la mesa. Y en todas las ligas se comenta lo mismo, que hay pabellones más generosos que otros con los suyos. No hay una cifra pública que te diga cuánto sesgo hay en cada cancha, pero sí sabes que la última asistencia de un jugador que está en nueve y a punto de cerrar el triple doble es la más discutible de las diez.
Y sobre todo, lo que la línea no enseña. Imagina 14 puntos con 5 de 18 en tiros de campo, 11 rebotes, 10 asistencias y 7 pérdidas. Es un triple doble. También son trece tiros fallados y siete posesiones regaladas, y con eso pierdes partidos. Antes de valorar un triple doble, mira el porcentaje de tiro, las pérdidas y el diferencial del jugador en pista.
¿Qué hago yo cuando un jugador mío se acerca al triple doble?
Lo digo antes del partido, no en el último minuto: la rotación no se toca por una estadística individual. Si el chico está en nueve asistencias y quedan cuarenta segundos con el partido resuelto, se juega lo que tocaría jugar si estuviera en tres. El día que cambias una posesión para regalar un número, has enseñado a todo el vestuario que el acta manda sobre el plan de juego, y eso se paga dos meses después en cualquier final apretado.
Lo que sí hago es aprovechar el dato para hablar de otra cosa. Un exterior que llega a diez rebotes suele ser un exterior que está entrando al tablero desde el lado débil, y eso es un hábito que quiero en el equipo entero. Ahí el triple doble sirve: como excusa para señalar la conducta, no como trofeo.
