La mayoría de la gente ha leído lo del saque rápido como una cosa de árbitros. Es un error, y se va a ver pronto en los marcadores.
Que el árbitro no toque el balón después de una violación significa una cosa muy concreta: el rival puede estar sacando mientras los tuyos todavía están protestando.
Te cuento lo que yo metería en los entrenamientos de las próximas semanas.
Índice
1. Replegar antes de saber si la has liado
Este es el gran cambio.
Hasta ahora, cuando te pitaban pasos o dobles, había un tiempo muerto natural: el árbitro recogía el balón, se lo daba al rival, y tus cinco tenían dos segundos para colocarse. Ese regalo ha desaparecido.
Lo que hay que entrenar es el automatismo: suena el silbato en tu contra, todos giran y corren. Sin mirar al árbitro, sin mirar el balón, sin comentar la jugada.
Se entrena fácil: en cualquier ejercicio de cinco contra cinco, el entrenador pita una violación inventada cada pocas posesiones. El que se queda mirando, corre.
2. Soltar el balón, que es obligatorio
Esto ya no es táctica, es reglamento: el equipo infractor debe soltar el balón sin retrasar el saque del contrario. Y los jugadores del equipo que no saca no deben retenerlo.
Si no lo hacen, hay aviso de falta técnica. Y si el equipo ya estaba avisado, técnica directa por comportamiento.
Lo que quiere decir que el gesto tonto de quedarse el balón un segundo de más, que antes no costaba nada, este año cuesta dos tiros libres y posesión.
Eso hay que decírselo a los jugadores con nombre y apellidos, porque es un hábito, no una decisión.
3. El banquillo puede ayudar, y eso es una herramienta
Un detalle que casi nadie ha leído: los componentes del banquillo del equipo que saca pueden facilitar el saque rápido.
O sea que si el balón se va hacia tu banquillo y el saque es tuyo, tu gente puede devolverlo para que se saque antes. No es solo que esté permitido: es una ventaja si la entrenas.
Y al revés: si el saque es del rival, los tuyos no tocan el balón. Ni para ayudar.
4. Sacar bien, que ahora se pierde el balón por eso
Las restricciones son las de cualquier saque, pero ahora hay más saques y más rápidos, así que se van a ver más errores:
- Cinco segundos.
- No equivocarse de sitio.
- No alejarse más de un metro del lugar asignado.
Y ojo con la consecuencia, que es peor de lo que parece: si lo haces mal, el rival saca en saque estándar, y además en pista delantera. Es decir, le regalas una posesión con el campo ya cruzado.
Entrena el sitio. Suena ridículo hasta que lo pierdes.
El detalle que te devuelve el control
Guárdate este: después de un tiempo muerto o de una sustitución, el saque vuelve a ser estándar. De cualquiera de los dos equipos.
Eso significa que un cambio, además de lo que siempre ha significado, ahora también corta el ritmo. No lo uses para eso todo el rato, porque los cambios son un recurso limitado y los árbitros no son tontos, pero tenlo en la cabeza cuando el partido se te esté yendo de velocidad.
Esto es un resumen de la presentación de la Federación de Baloncesto de Madrid para la temporada 2026-2027, del 11 de septiembre. Ante cualquier duda manda el texto oficial y lo que te diga tu delegación: una regla mal contada en un blog no sirve de nada cuando el árbitro ya ha pitado.
