Las posiciones del Baloncesto son habitualmente cinco, aunque, en formación, sólo se suelen distinguir tres posiciones del Baloncesto. Las funciones y cualidades de los jugadores varía en cada equipo. Aunque las nomenclaturas de las posiciones del baloncesto permanecen estáticas, en el baloncesto real no es fácil encajar a los jugadores en cada una de las posiciones que hay en el basket.
En todo caso estos puestos del baloncesto que os enseñamos aquí son las posiciones clásicas que se han tomado como referencia comúnmente. Es habitual que los entrenadores llamen a cada posición por su número, y también existen otras formas de clasificar a los jugadores en pista.
Diferenciamos las posiciones del baloncesto en dos grandes grupos, jugadores interiores (1, 2 y 3) y jugadores exteriores o postes (4 y 5) por su posición en el campo.
Índice
Posiciones del Baloncesto
(1) Base – Armador – «uno»
El jugador que ocupa la posición de base suele ser el encargado de iniciar el juego ofensivo en el campo del rival.
Físicamente suele ser de estatura relativamente baja, en cuanto a las cualidades del base, suele ser buen manejador del balón (debe tener un buen dribbling), buen pasador, y debe tener una buena visión de juego.
La visión de juego está relacionada con la visión espacial y la inteligencia espacial. Es una de las posiciones del Baloncesto en las que es más difícil ser eficiente, pero una de las que más permite destacar.
Un buen base hace que un equipo mediocre sea un buen equipo. Se suele decir que el base es el cerebro o la cabeza del equipo.
Ejemplos de Bases
- Magic Johnson
- Stephen Curry
- Jason Kidd
- Isaiah Tomas
- Nicola Doncic
(2) Escolta – Alero Bajo – «dos»
El jugador que está en la posición de escolta suele ser el mejor tirador o lanzador del equipo. Una de sus funciones clásicas es la de ser un apoyo del base al subir el balón (de ahí el nombre de escolta en algunos países), aunque, principalmente, su función es la de ser un tirador, sobre todo de tres puntos.
Físicamente es un jugador más dotado que el base, rápido y con buenos fundamentos técnicos. Habitualmente son jugadores que pueden jugar tanto en la posición de base como en la de alero.
Se les considera también directores de juego y en defensa suelen defender al base rival y muchas veces son el cerebro de la defensa.
Ejemplos de Escoltas
- Michael Jordan
- Jerry West
- José Manuel Calderón
(3) Alero – Delantero – «tres»
Los aleros o alas por lo general son buenos tiradores de media y larga distancia, son algo más lentos que los escoltas pero más altos y fuertes. Ocupan posiciones alejadas del aro para tirar o penetrar. Suelen ser un referente defensivo.
Es habitual que el alero defienda al mejor jugador ofensivo del equipo rival, ya que suelen estar capacitados para defender a jugadores grandes y fuertes y a jugadores más rápidos con buenos recursos técnicos.
Ejemplos de Aleros
- LeBron James
- Larry Bird
- Bojan Bogdanovic
- Rudy Gay
(4) Ala-Pívot – Poste Alto – «cuatro»
Jugadores altos que juegan cerca del aro pero con capacidad para alejarse, juegan tanto de cara como de espaldas, en el baloncesto actual se tiende mucho al «Ala-Pívot tirador» que sabe jugar también en posiciones exteriores.
Su característica principal suele ser la potencia, desempeñando en ocasiones funciones de pívot. Son el referente defensivo interior.
Ejemplos de Ala-pivots
- Dirk Nowitzki
- Pau Gasol
- Kevin Garnett (gran ejemplo de «cuatro tirador»)
- Bob McAdoo
(5) Pívot – Pivote – «cinco» – Poste Bajo
Suele ser el jugador más alto y/o corpulento del equipo. Su posición principal es cercana al aro y juegan de espaldas al aro viendo mucho campo desde abajo.
Especialistas en tiros cercanos con apoyo del tablero y en rebotes. Su función en las transiciones ofensivas y en «lanzar el contraataque» es vital en casi todos los equipos.
Otras situaciones de juego que favorecen a los Postes
Muchas veces se trata de jugadores algo lentos a nivel motriz, lo cuál compensan con su fuerza y/o estatura.
Ejemplos de pívots
- Shaquille O’Neal
- Wilt Chamberlain
- Marc Gasol
- Gustavo Ayón
Posiciones de baloncesto en minibasket y formación
Hay mucho debate en torno a la cuestión de la especialización por posiciones en el basket, algunos entrenadores de formación sostienen que es mejor que los jugadores se especialicen lo antes posible, otros que es mejor que toquen todas las opciones posibles hasta determinada edad, y otros que opinan que lo importante son los desarrollos técnicos y tácticos del jugador.
En la siguiente tabla está la que es la práctica habitual:
| Edad | Especialización por posiciones |
|---|---|
| Hasta 10 años | Ninguna, todos juegan en todas las posiciones |
| 10 – 14 años | Diferenciamos entre: bases (1), aleros (2 y 3) y pívots (4 y 5) |
| 14 -17 años | Diferenciamos entre las cinco posiciones y designamos roles claros: poste grande, poste bloqueador, escolta tirador, etc… |
| 17 años en adelante | Diferenciamos entre roles más complejos potenciando las fortalezas de los jugadores y se especializan. Si un jugador es buen lanzador, que tire. |
Posiciones de los jugadores en el campo
Las posiciones de los jugadores de baloncesto en la cancha varían en función del sistema de juego que se esté empleando, pero hay un relativo consenso sobre dónde se coloca cada posición en el campo de basket.

El base ocupa la posición de «cabecera» con visibilidad de todo el campo. El escolta y el alero se ponen en las alas, que es un espacio que ronda la prolongación de tiro libre cuando se cruza con la línea de tres puntos. El pívot ocupa un poste bajo, y el ala-pívot un poste alto. Es común que 4 y 5 ocupen lados contrarios para generar ventajas.
Estas posiciones no son para nada una norma, y si bien, las formación básica de los jugadores en el campo de la figura es considerada estándar y es la base para muchos sistemas (como Shuffle), no es para nada la única, por poner dos ejemplos de posicionamiento básico en la cancha:

La zona para uno 
Rombo
Curiosidad: antes era al revés y el origen de la zona
Como hemos contado, los jugadores interiores son los que están cerca del aro y son los jugadores más altos de los equipos, mientras que los jugadores exteriores se sitúan en posiciones más alejadas del aro.
Pero no siempre fue así. Antiguamente (hasta los años 30 aproximadamente) se situaba a los jugadores más altos lejos del aro, y a los pequeños cerca, fue allá por mediados de los años 30 (del siglo XX) cuando los entrenadores de la NCAA empezaron a acercar a sus jugadores altos a la zona, porque veían nuevas ventajas.
Aunque estamos hablando de jugadores de menos de 1’90 de estatura, ya suponían una diferencia. Ya en 1936 , la NCAA de Estados Unidos se vio en la tesitura de tener que lidiar con Leroy Edwards, un jugador físicamente muy dotado que medía 1’96, mucho para la época.
Adolph Rupp, entrenador de los Wildcats, desarrolló un sistema que se basaba en meter pases al poste, bajo el aro, donde se situaba Edwards, que desde ahí leía el juego dando pases a otros jugadores exteriores o generaba su propio tiro si tenía ventaja. Kentucky abusaba de la superioridad física de Edwards en aquélla época en la que no se contaban ni los 24 (ni 30) segundos de posesión ni los 3 segundos en zona. Pocos años después la norma de los 3 segundos en zona se haría efectiva.
En 1987, a la vista del «crecimiento» de los jugadores y de la proliferación de jugadores con gigantismo, la NBA llegó a valorar la opción de quitar un jugador del campo ¡y dejar un 4 contra 4! ¿Cómo hubiera cambiado el baloncesto?
Os planteamos una cuestión sobre las posiciones del baloncesto:
¿Cuando especializar a los jugadores de formación por posiciones?.
Tabla resumen de las cinco posiciones
Para tener el mapa completo de un vistazo, aquí van las cinco posiciones con lo que se les pide y el perfil físico que suele acompañarlas. Las alturas son orientativas y salen de lo que uno se encuentra en categorías sénior; en formación, con los chavales creciendo a distinta velocidad, no sirven de nada.
| Nº | Posición | Función principal | Perfil físico habitual |
|---|---|---|---|
| 1 | Base | Sube el balón, ordena el ataque y decide cuándo se juega rápido o se para | El más bajo del quinteto, ágil, con manos rápidas y buen equilibrio |
| 2 | Escolta | Anotar, sobre todo desde el triple, y echar una mano en la subida de balón | Algo más alto que el base, explosivo, buen primer paso |
| 3 | Alero | Anotar desde el perímetro, penetrar y defender al mejor exterior rival | Altura media-alta, fuerte, capaz de aguantar contacto sin perder movilidad |
| 4 | Ala-pívot | Bloquear, rebotear y castigar desde el poste alto o desde el triple | Alto y potente, con envergadura y capacidad de salto |
| 5 | Pívot | Juego cerca del aro, rebote en las dos canastas y protección de la zona | El más alto y corpulento, con mucha envergadura |
Qué se le pide a cada posición en ataque y en defensa
La descripción de cada puesto queda coja si no se separan las dos fases. Un jugador puede ser un tres estupendo atacando y un desastre defendiendo a su par, y eso condiciona el quinteto que saca el entrenador.
Base (1)
En ataque: subir el balón contra presión, leer la defensa antes de cruzar el centro del campo, elegir el lado por el que se inicia y ejecutar el bloqueo directo. Debe dominar el bote con las dos manos y todo el repertorio de tipos de pases en baloncesto: el pase picado para meterlo dentro, el de béisbol para el contraataque, el de mano a mano en las continuaciones. En defensa: presionar al director de juego rival, dificultar la primera línea de pase y, casi siempre, salir corriendo al rebote contrario para abrir el contraataque.
Escolta (2)
En ataque: recibir en movimiento, tirar con los pies orientados y jugar sin balón (cortes, salidas de bloqueo indirecto). Es el jugador que más metros recorre sin tocar el balón. En defensa: negar la recepción al tirador rival, perseguir bloqueos indirectos y no picar en las fintas de tiro.
Alero (3)
En ataque: atacar el cierre defensivo con bote corto, tirar desde la esquina y desde el 45°, y aparecer en el rebote ofensivo desde fuera. En defensa: es el trabajo sucio del equipo. Le toca el máximo anotador rival y tiene que cambiar de tarea con frecuencia, defendiendo a veces a un exterior rápido y otras a un interior con más kilos.
Ala-pívot (4)
En ataque: bloquear bien (con los pies parados, el reglamento no perdona bloqueos en movimiento), continuar hacia el aro o abrirse a la línea de tres, y luchar el rebote ofensivo. En defensa: ayudar en las penetraciones, cerrar el rebote y decidir en el bloqueo directo si cambia, si pasa por debajo o si sale a molestar.
Pívot (5)
En ataque: pedir el balón con el cuerpo, no con la mano; fijar al defensor con el pie de pivote y terminar con gancho o con entrada por la línea de fondo. En defensa: es el último seguro. Protege el aro, avisa en voz alta de los bloqueos que sus compañeros no ven y cierra el rebote defensivo.
Cómo han cambiado las posiciones en el baloncesto moderno
Quien vea partidos de hace treinta años y luego encienda uno actual notará que las posiciones se han desdibujado. Hay dos motivos claros.
El primero es el tiro de tres. La línea de 6,75 metros del reglamento FIBA (6,60 en las esquinas) ha convertido el triple en la jugada más rentable del ataque, y eso ha empujado a los interiores hacia fuera. El ala-pívot que solo jugaba de espaldas prácticamente ha desaparecido en categorías altas: si el cuatro no amenaza desde fuera, su defensor se queda dentro de la zona ayudando gratis y el ataque juega en un espacio más pequeño. Lo mismo empieza a pasar con algunos cincos, que se abren al perímetro para arrastrar al pívot rival lejos del aro.
El segundo motivo es el juego sin posiciones, o «positionless» como se lee en la prensa anglosajona. La idea es sencilla: en lugar de cinco puestos fijos, el entrenador busca cinco jugadores que sepan botar, pasar y tirar, y que puedan defender a varios rivales distintos. Cuando los cinco pueden hacer casi de todo, la defensa no puede aprovecharse de ningún desajuste y el ataque puede cambiar de forma sin sustituciones.
Esto no significa que las posiciones ya no valgan. Siguen siendo el lenguaje con el que se entrena: nadie pinta una pizarra sin decir «el cuatro bloquea al uno». Lo que ha cambiado es que la etiqueta describe un rol dentro de una jugada concreta, no una casilla fija para todo el partido. En una misma posesión, un mismo jugador puede bloquear como un cuatro, recibir en el poste como un cinco y luego tirar desde el 45° como un dos.
Hay una consecuencia práctica para quien entrena: el filtro ya no es la altura, sino la caja de herramientas. Si un chaval de 2,05 no sabe botar en carrera ni pasar desde el poste, se le acaban cerrando puertas. Por eso los fundamentos del baloncesto se trabajan hoy con todos los jugadores, midan lo que midan.
Qué posición encaja con cada tipo de jugador en formación
La pregunta que más llega a los entrenadores de cantera es qué posición poner a cada niño. La respuesta corta es que hasta infantil, ninguna fija. Aun así, hay indicios que sirven para orientar el trabajo individual sin cerrar puertas.
- El que habla en pista y ve antes que los demás. Suele acabar de base, aunque no sea el que mejor bota. La visión de juego cuesta muchísimo más de enseñar que el manejo de balón, así que si aparece, hay que cuidarla.
- El que tiene buena mecánica de tiro desde pequeño. Perfil de dos. Conviene meterle metros de carrera sin balón: recibir parado es fácil, recibir corriendo y tirar es lo que le va a dar minutos.
- El fuerte y competitivo de altura media. Encaja de tres. Es el perfil que más agradece trabajar defensa individual, porque su valor va a estar en poder defender a casi cualquiera.
- El alto que se mueve bien. Cuatro. Es el que más margen tiene: si le enseñas a tirar de media distancia y a botar dos veces sin perderla, se convierte en el jugador más útil del equipo.
- El alto y corpulento con pies lentos. Cinco, pero sin dejar de trabajar movilidad y pies. Es el error clásico de la formación: aparcar al niño grande en la zona, darle solo bandeja y gancho y descubrir a los dieciséis años que no sabe hacer nada más.
- El bajito rápido que no destaca en nada concreto. Que juegue de uno y de dos alternando. La polivalencia le va a mantener en equipos mucho más años que la especialización temprana.
Dos avisos para quien entrena en categorías de formación. El primero es que el estirón cambia el diagnóstico entero: un pívot de alevín puede ser base en cadete, y si le has entrenado solo de espaldas al aro, llega tarde. El segundo es que rotar posiciones tiene un beneficio que no se ve en el marcador: el niño que ha jugado dentro entiende mejor cuándo pasarle el balón al pívot cuando le toque jugar fuera.
Y hay un límite que conviene tener presente antes de diseñar nada: las posiciones no existen en el reglamento. En las reglas del baloncesto no hay ni una línea que asigne funciones a un jugador por su dorsal o su altura, a diferencia de deportes como el fútbol con el portero. Los cinco jugadores en pista tienen exactamente los mismos derechos y las mismas obligaciones. Las posiciones son una convención de los entrenadores para organizar el trabajo, y por eso se pueden romper cuando conviene. Quien quiera consultar la norma en su versión oficial la tiene en las reglas oficiales de FIBA y en la web de la Federación Española de Baloncesto.


